Nuestro cliente fue acusado de conducir bajo los efectos del alcohol y de causar trágicamente la muerte de otro conductor. El cliente tenía dos antecedentes de DUI y, por ello, fue acusado de asesinato, lo que conlleva una posible condena de cadena perpetua. Tras las negociaciones, se desestimó el cargo de asesinato y el cliente quedará en libertad cuando tenga treinta y tantos años.
