La fiscalía alegó que nuestro cliente conducía bajo los efectos del alcohol con una tasa de alcoholemia del 0,13%. Además, el cliente se vio implicado en un accidente con vuelco y, según el agente que realizó la detención, no superó satisfactoriamente las pruebas de sobriedad sobre el terreno. Tras un juicio por jurado de cinco días, 10 de los miembros del jurado votaron no culpable de todos los cargos y las acusaciones por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI) fueron desestimadas.
